Llegando al corazón de la construcción de la paz
Por Rev. Dr. S. Wesley Ariarajah
Resulta significativo que el Congreso 2008 de la WACC, a realizarse en Ciudad del Cabo, haya elegido como tema del encuentro: “Comunicación es paz: construyendo comunidades viables”. Es común hablar de “Comunicación para la paz” o “para la construcción de la paz”. Pero la atrevida afirmación “Comunicación ES paz” es un énfasis bienvenido que llega al corazón de alguno de los asuntos más profundos que desafían nuestros esfuerzos por buscar, construir, mantener y fomentar la paz. Muchos esfuerzos de paz fallan o se desmoronan al poco tiempo porque no están construidos sobre un conocimiento y comprensión mutuos, y sin una correcta apreciación de los asuntos que han mantenido a las comunidades aparte, en un estado de alienación.
Una de las revelaciones importantes de los trágicos eventos relacionados al ataque del 11 de setiembre al World Trade Center y al Pentágono, es cuán poco conocía el ciudadano medio en los Estados Unidos de Norteamérica acerca del Islam y de los musulmanes. Frecuentemente, la brecha creada por la falta de conocimiento se llena fácilmente con prejuicios y presupuestos, y la disposición a sucumbir al miedo ante lo desconocido. A lo largo de la historia, grupos poderosos en la sociedad explotan esta ignorancia para polarizar a las comunidades y perpetuar la violencia y la guerra. El verdadero conocimiento es liberador, el entendimiento mutuo tiene que ver con el corazón de la construcción de comunidades que viven en paz con justicia.
Los esfuerzos por la paz fracasan cuando las partes en conflicto establecen precondiciones para entablar el diálogo o las negociaciones; ellas no pueden realizar progresos si no hay canal de comunicación que permita a las personas poner todas sus quejas sobre la mesa; ellas tienen pocas esperanzas de éxito si las personas involucradas en el diálogo no tienen oídos para escuchar lo que otros dicen y no son buenas comunicadoras de sus propias preocupaciones de un modo significativo para las otras.
Mi largo y sostenido involucramiento con el Diálogo Interreligioso me ha enseñado que el entendimiento basado en la información entre dos comunidades – acerca de los que cada una de las comunidades cree y cómo lo cree, las similitudes y las diferencias genuinas que tienen, aprecio por los desafíos comunes que tienen por delante como parte de una única comunidad humana, etc. – abren por completo un nuevo capítulo en sus relaciones. No todas las diferencias pueden superarse, no hay ninguna garantía de que mayores diferencias aparezcan en el futuro.
Sin embargo, ellas se han transformado en una “comunidad de conversación” y en una “comunidad de mente y corazón”, más allá de las barreras religiosas. En otras palabras, en relación a la construcción de paz alrededor del mundo, ellas se han convertido en una comunidad viable, que es la base necesaria para anticipar y prevenir conflictos, para manejar conflictos cuando los mismos surjan, y para construir mecanismos de reconciliación y paz. La construcción de este tipo de comunidades puede ser, ciertamente, el corazón de todos los esfuerzos de construcción de paz.
El proceso de escucha y de entendimiento que tiene lugar en la comunicación y el modo en que este tipo de comunicación impacta y transforma las dimensiones afectivas y relacionales de la vida en comunidad, son centrales para la construcción de comunidades viables para la paz. Donde no existe la comunicación efectiva y creativa, prevalece la ignorancia, que es la causa de muchos conflictos y violencia en nuestros días. No es exageración decir “Comunicación es paz”. Es central para construir comunidades viables que hagan y sostengan la paz.
