Más poderosa que la espada: La prensa independiente en Myanmar

Khuensai Jaiyen

Yo y mi compinche Saengjuen Sarawin, fundadores de Independence en 1974 como periódico mural y diez años después como diario impreso, nacimos con la nariz grande. Fuimos curiosos, inquisitivos y llenos de preguntas desde el primer día. Más que eso, éramos malos oradores pero, afortunadamente para nosotros, escritores aceptables. Armados con bolígrafos, libros y una máquina de imprimir, propiedad de la resistencia shan que estaba combatiendo contra Rangún, cuyo actual líder general Than Shwe acaba de ser calificado como el segundo peor dictador del mundo, después del norcoreano Kim Jong-Il, recibimos el duro trabajo de probar que la pluma era en verdad más poderosa que la espada.

 
  

Aldea de los Generales

Nuestras pautas eran simples: verdad y resultados esperados, los cuales eran libertad del estado Shan, democracia y derechos humanos. Por lo demás, recibimos total carta libre. Siete años después, fuimos declarados organización separada de la Resistencia, y exhortados a encontrar fondos alternativos.

En 1996 cayó el bastión de la Resistencia en la frontera con Tailandia, lo cual nos obligó a entrar a Tailandia, cuyo más grande héroe, el rey Naresuan el Grande (1555-1605), había muerto tratando de ayudar a su homólogo shan, Kham Kainoi (1545?-1605), que estaba sufriendo la peor parte atrapado entre las fuerzas invasoras birmanas y chinas. Establecimos nuestra oficina en Chiangmai y, recibiendo subvenciones de varias organizaciones donantes, entre ellas Open Society Institute, National Endowment for Democracy, Consejo Noruego para Birmania, Euro-Burma Office, y últimamente la WACC, empezamos a reconstruir y ampliar nuestras actividades. Con la Aldea de los Generales (1997, foto superior), en que desenmascaraba lo que pasaba dentro del liderazgo militar birmano, SHAN captó la atención de nuevos lectores. Entre éstos figuraban funcionarios públicos, quienes, pese a los riesgos que tenían que asumir, empezaron a preguntar cuándo salía la próxima edición de Independence.

Uno de nuestros informes más recientes es “Show business: La guerra de Rangún contra las drogas en el estado Shan” (diciembre del 2003), que ha atraído más atención hacia nosotros, para bien o para mal. Nuestras otras adiciones son Noticias en Inglés en línea, Noticias en Tailandés en línea, un sitio web en inglés, www.shanland.org; Salween Post, una revista en tailandés; Noticias en Caricaturas en línea y Noticias en Imágenes en línea.

Pese a la envergadura del trabajo, el personal de SHAN es casi increíblemente pequeño: cuatro personas a tiempo completo, cinco a tiempo parcial (un reescritor en tailandés, un caricaturista y tres “reporteros”), y cinco “freelance”. Nos faltan refuerzos, ciertamente.

Con empleos mejor pagados en Tailandia, los riesgos asociados con ser reportero disidente, los medios que son todavía mirados como una profesión humilde y el tiempo que toma encontrar alguien de espíritu inquisidor, ciertamente esto es una lucha cuesta arriba. Al mismo tiempo, no falta gente que postula a trabajo oficinesco, por lo cual mi colega exclama desesperado, “lo que necesitamos no son hombres o mujeres, sino perros (guardianes)”.

La situación se ha vuelto un tanto desesperada en torno a la “Convención Nacional”, donde delegados elegidos a dedo por Rangún van a pasar juntos un tiempo —algunos dicen 4 meses—, en un local similar a un campo de concentración, donde probablemente se negará la entrada a entrometidos como SHAN.

La respuesta de SHAN a esto es conseguir mejores equipos de comunicación, algo que compense nuestros pocos recursos humanos, y así —esperamos— poder obtener información detrás de uno de los últimos países que permanecen tras la cortina de bambú.

Gracias a la WACC, ahora tenemos los medios para adquirir los equipos. Todo lo que necesitamos ahora son algunos perros (guardianes) con las agallas y la habilidad para manejarlos.

Vínculo:
www.shanland.org

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